Ferrero guía a España a semifinales |
| PEDRO LUIS ALONSO | lunes, 13 de julio de 2009 | |
![]() Ferrero guía a España a semifinales
Héroe por accidente, como en la película protagonizada por Dustin Hoffman. Juan Carlos Ferrero es un jugador ya curtido en mil batallas, pero no olvidará la de ayer. En su regreso a la Copa Davis, cuatro años y medio después, clasificó a España para semifinales (casi a la final, si se considera que será en casa contra Israel). Lo hizo con el triunfo más rotundo en los cinco partidos de la eliminatoria en un triple 6-4. Ferrero era el séptimo hombre y acabó como el héroe. Son las cosas del deporte. La lesión de Nadal le convirtió en sexto, y la de última hora de David Ferrer le llevó a ser convocado como quinto jugador, en pugna con el cuarto, Nicolás Almagro. Hace ya tiempo que asumió su rol de secundario en el tenis nacional, pero su excelente momento de forma -fue el último superviviente español en Wimbledon, donde llegó a cuartos de final- no hizo dudar a Albert Costa, que prescindió del murciano generando una minicrisis que a la postre se ha vuelto a favor del capitán. Porque Juanqui, que no hay que olvidar que fue número uno mundial en sus tiempos de gloria (2003), sacó a España del atolladero, allí donde la había dejado Kohlschreiber, verdadera pesadilla este fin de semana. En un choque de cuatro horas se deshizo de Verdasco y obligaba a no fallar en el quinto encuentro. Ferrero no lo hizo. En realidad siempre llevó el partido controlado, sólo que se resistió a ponerle la rúbrica. Ya se sabe: los alemanes nunca se rinden. Superioridad evidente Pero Ferrero es hoy algo más que Andreas Beck. Para empezar mucho más experto en una cita de tanta exigencia. En segundo lugar, un especialista en tierra y, por último, un jugador intacto, no macado por la derrota, como era también el caso de su rival y de Robredo, que fue relegado en la elección de Costa. Los resultados han terminado dando la razón al ilerdense, que también sale reforzado de la eliminatoria. Hace una semana Ferrero se disponía a tomarse unos días de descanso. No tenía torneos en tres semanas. Justo antes de que lo llamara al móvil Albert Costa... El partido final no tuvo mucha historia. Ferrero trató de alargar los puntos y aguardar a los errores de Beck, cuyo estilo claro de tenista de pista rápida le llevó a jugarse los puntos con cierta precipitación. Tiró de ganadores, pero también incurrió en demasiados errores. En ese sentido, Juan Carlos fue paciente y fue aprovechando los momentos clave. Logró el primer break en el quinto juego, y aunque perdió esa ventaja en el octavo la recuperó en el siguiente. El segundo periodo pareció más fácil. Ferrero dispuso de un 5-1, pero sufrió hasta ganar por 6-4, y parecido desarrollo tuvo el tercero: con el 5-2 y saque del español, sufrió un break y hubo que esperar algo más. Una bola larga del alemán significó el punto definitivo después de apenas dos horas y veinte minutos. «Las sensaciones de Copa Davis no se pueden comparar ni siquiera son las que se viven en una final del Grand Slam. Se juega para un país y me puse más tenso de lo normal, por la euforia que había en la pista», reconoció después. Ferrero ya había sido héroe en Málaga, en la eliminatoria también de cuartos de final contra Rusia del año 2000. Entonces hacía su eclosión hacia la élite y destripó a Kafelnikov y Safin. «No soy un héroe», recitaba ayer tratando sin conseguirlo de eludir protagonismo, pese a que hacía muchos meses que no paladeaba las mieles del éxito. El duelo más reñido El partido más esperado, el choque de números uno, respondió a las expectativas, aunque el desarrollo del mismo encerró una sorpresa tras otra. Cuando acariciaba una épica remontada, Verdasco se ahogó muy cerca de la orilla. Son las cosas del tenis, pero los dos partidos más largos que ha disputado esta temporada (no hay que olvidar la semifinal del Abierto de Australia), también los más importantes, los perdió después de cinco sets y tras sobrepasar las cuatro horas de batalla. El primer set, de una hora, ya anticipó lo que iba a suceder. Verdasco no imponía su superioridad teórica, lo que resultaba peligroso. Lo que menos le interesaba era que el partido se estirara, pues era el jugador con más desgaste de la eliminatoria. Pero Kohlschreiber es un jugador que trabaja golpe a golpe sus puntos. Más allá de ciertos restos ganadores o dejadas con tino, fue agotando la paciencia del madrileño con largos peloteos hasta romper el servicio en el penúltimo juego. En la segunda manga Verdasco entró en un bache y sólo llegó a sumar siete puntos en cinco juegos. Cuando el marcador figuraba con un nefasto 4-6 y 2-6 ya nadie daba un duro para él y las quinielas se centraban en adivinar qué jugador disputaría el quinto encuentro. Sin embargo, contra pronóstico la mentalidad de Verdasco le sacó adelante con una reacción inesperada. Apabulló a su rival en dos rápidos sets (6-1 y 6-2) y se disponía a tocar la gloria... Pero Alemania es Alemania. Kohlschreiber no iba a entregar la cuchara tan fácilmente y se llegó a un quinto set reñido y muy emocionante. El primer susto lo tuvo Verdasco al salvar un 0-40 con 2-3, y el break del de Augsburgo para el 3-5 y su servicio ya parecía definitivo. No fue así. Verdasco aún saco fuerzas no se sabe de dónde, salvó la primera bola de partido y llegó hasta el 6-6. Fue su último halo. A la segunda oportunidad Alemania consiguió el 2-2 en la eliminatoria. Suerte que después vino Ferrero a deshacer el entuerto. El toro había pasado por picadores. Listo para la faena.
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| Vs. |
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Plaza de Toros de Puerto Banus, Marbella Retrasmisiones en directo España - Alemania: | ||